
La construcción de una red de consumo directo que sea sustentable y autónoma, es una labor de dos frentes. Por un lado están los consumidores y por el otro los productores. En ambos casos nos estamos embarcando en una práctica innovadora para los “usos y costumbres” del campo y los “usos y costumbres” de una mega urbe como la ciudad de México.
Productos de la Chinampa nació para cambiar una tendencia. Para eso convocamos al consumo responsable. Queremos diferenciar el fruto del trabajo chinampero y que los productos de la Zona Ecológica Chinampera de Xochimilco tengan un mercado propio y que varias redes de consumo directo los lleven a la mesa de los habitantes del DF.

Consideramos que la preservación de este Patrimonio Cultural de la Humanidad pasa necesariamente por el ejercicio de la agricultura tradicional: ecológica y biológica.
El actual nivel de consumo ha permitido que la red de productores supere las distintas crisis que aparecieron este 2009. Sufrimos mermas en el momento más duro -cuando los restaurantes cerraron sus puertas-, pero con el paso del tiempo y gracias al compromiso de los integrantes de esta red, nos estamos recuperando. La esperanza sigue siendo la misma: nuevas y sólidas vías de comercialización.
No sólo hemos logrado colocar de manera directa algunos productos de Pedro Méndez, como su arúgula (si bien aún en cantidades pequeñas pero por algo debemos empezar), o llevar la leche y los quesos de la familia Velasco hasta la Nicolasa, la nueva tienda del chef Gerardo Vázquez Lugo; sino que hemos generado la confianza y convocamos el compromiso de la familia Romero, otro grupo chinampero de larga tradición.



Esta familia está apostando al compromiso de los habitantes de la ciudad de México, de todas aquellas personas que reconocen la calidad de un producto bien cuidado y, además, saben cuán importante es conocer el origen de los alimentos. Más aún cuando éstos provienen de una agricultura ecológica y biológica que brinda servicios ambientales a la ciudad en la que habitan.

En un contexto donde las autoridades no están mostrando creatividad, disposición y mucho menos una auténtica simplificación administrativa que le permita al campo artesanal alcanzar altos niveles de competitividad, somos los ciudadanos quienes debemos construir estos puentes de diálogo entre el campo y la ciudad.
Los almácigos están creciendo. Lechuga, cilantro, perejil, nopales, arúgula, romeritos, chayote, chilacayote, huanzontle, epazote… queremos que cuando llegue la cosecha, los chinamperos sepan que todo ese producto ya tiene un lugar en nuestras mesas.



Si ya forman parte de una comunidad de consumo, recomiéndenos con sus amigos. Si viven en un condominio horizontal o vertical, invítenos a presentarnos y comencemos a construir condominios sustentables.
Escriban a ricardo@delachinampa.com o a janet@delachinampa.com, y digan con orgullo que juntos estamos preservando la agricultura tradicional de la chinampería y, con esto, garantizando la existencia de nuestro Patrimonio Cultural de la Humanidad: Xochimilco.

































